¡Postres de Francia, postres de fiesta!

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"Avoir le bec sucré". Esta vieja expresión francófona significa ser lambión·a, tener el gusto de lo dulce, ¡lo que puede dar lugar a un gran viaje en Francia, en el país del dulce! En este periodo de fiestas de fin de año, cuando no se cuentan las calorías, ¿por qué no realizar un paseo goloso en las regiones de Francia y un desvío por la grande tradición pastelera francesa?

La mejor pastelera en el mundo desde 2024, la francesa Nina Métayer, confirmará que Francia es el país de la golosina. Reconocida hoy como "un icono mundial de la pastelería francesa", Nina Métayer soñaba con ser panadera antes de convertirse en pastelera. Queda muy encariñada con las particularidades francesas, tanto en París que ama, como su vida dónde nació (La Rochelle), ¡pero también Normandía, dónde vive! Lo importante en pastelería, como explica ella en entrevistas, es "proporcionar placer y felicidad". Para Nina Métayer, realizar pastelería es ofrecer a todas y todos "una experiencia, un momento de felicidad, y asegurarse que cada elemento de lo que creamos refleje esta alegría". ¡Y tenemos muchísima alegría y felicidad que ofrecer en nuestro pequeño y sabroso viaje!

 

Un podio de postres por regiones

Una encuesta realizada el año pasado por un grande instituto de sondeo para los profesionales de la industria del azúcar ha tratado de determinar cuáles eran los postres favoritos de los Franceses según su origen. Primer constado: ¡los Franceses tienen un montón de posibilidades para terminar sus comidas en grande! La abundancia de opciones es efectivamente lo que destaca el estudio, además de poner de relieve el fuerte apego de los Franceses para las tradiciones y los productos de sus regiones (el llamado terroir), a sus orígenes y a sus hábitos alimentarios. Un orgullo regional que se refleja claramente en el Top 3 de los postres favoritos:

  • Número 1: la crêpe, el postre favorito de los Franceses. Es cierto que las crêpes gozan de gran popularidad no solo en Francia, sino también en muchos otros países. Fácil de preparar y elaborada con ingredientes sencillos, se ha convertido en "la gran estrella del podio nacional", sin distinción de regiones. Aunque su origen exacto es incierto, Francia reivindica ser el "lugar de nacimiento de la crêpe" con Bretaña su capital indiscutible.
  • Número 2: la tarta de frutas. Aclamada en todas las regiones de Francia, la tarta de frutas es también un postre sencillo de elaborar, especialmente porque las frutas francesas figuran entre las más naturales y menos tratadas químicamente. Según los especialistas, las tartas resumen "el espíritu de la pastelería francesa: una simplicidad aparente, un dominio técnico y un apego al producto". Cada región tiene su especialidad: tarta de manzana en Normandía, tarta de mirabeles en Lorena, tarta de fresas en Dordoña, entre otras.
  • Número 3: el clafoutis. Un poco más elaborado que una simple tarta, el clafoutis es una auténtica especialidad francesa creada en la región de Limousin. En su versión original, es un flan de cerezas, aunque puede prepararse también con manzanas, peras, albaricoques o ciruelas. ¡Es todo un huerto servido en el plato! 

Clásicos que nunca pasan de moda, garantes de la tradición francesa

Además de especialidades regionales elaboradas con productos locales, la tradición pastelera francesa se ilustra con "grandes clásicos dulces", cuyas reglas culinarias se han ido perfeccionando con el tiempo y que hoy en día son a menudo reinterpretados. Los especialistas contabilizan cientos de tales postres con el sello de "calidad francesa", pero existen algunos que nunca desaparecen. Muchos otros quedan por descubrir en tu panadería o pastelería favorita, ya que en Francia las panaderías suelen ser también excelentes pastelerías. 

Aquí están las más famosas:

  • el Paris-Brest. Creado como un homenaje a la carrera de bicicletas entre París y Brest en el 1905, este pastel está realizado con una base de crema a la manteca, praliné y pasta choux, con forma de rueda de bici. Es un pastel deportivo, pero no tan ligero (vas a necesitar bastante deporte para eliminarlo...);
  • el Saint-Honoré. Llamado por el santo de los pasteleros, el Saint-Honoré es un clásico de los postres franceses. Realizado a base de crema Chantilly, crema pastelera y pequeños choux cubiertos con glaseado, el Saint-Honoré asocia tradición y gula;
  • los macaronsPopulares desde la película de Sofia Coppola dedicada a la reina Marie-Antoinette, ya no es necesario presentar los macarons, estos pequeños pasteles redondos, dulces, muy colorados, realizados con meringue, rellenos con diferentes sabores, ¡ligeros y crujientes!
  • la crème brûlée. A base de cuatro ingredientes muy sencillos, huevos, crema, azúcar y vainilla, la crème brûlée es uno de los postres más amados de Francia. Dos capas de placer cremoso y crujiente...
  • la tarta Tatin. El sitio France.fr, sitio web oficial del turismo en Francia, cuenta que su creación sería un error de las hermanas Tatin, quienes, después de cocinar demasiado su tarta de manzana, decidieron "guardar las manzanas caramelizadas y añadir pasta encima"… ¡Así nació la tarta Tatin!
  • el éclairInventado en el siglo XIX, la edad de oro de la pastelería, el éclair, relámpago en español, se compone de pasta choux, rellena según los gustos de café, chocolate o vainilla, con un glaseado de azúcar fundente encima. Un pastel "¡que se come tan rápido como un relámpago"! según el sitio France.fr;
  • el millefeuille. Este también fue creado (o creado de nuevo) en el siglo XIX. El millefeuille es una asociación de hojaldre y crema pastelera. Según la receta clásica, cuenta con 729 hojas (de hojaldre), pero "a veces hasta 2.000, siempre divididas en tres niveles, en alternancia con una capa de crema".
macarons
macarons
© Thierry Leclerc/Flickr Creative commons CC BY-ND 2.0

Postres de fiesta, realizados para la fiesta

Además de grandes clásicos (a saborear en todas temporadas y cualquier ocasión), ¿qué serían las fiestas de fin de año sin postres específicos y especiales, pensados y realizados para que las fiestas sean aún más festivas? 

Dos postres festivos:

  • el tronco de Navidad. Cabe destacar que antes de ser un postre, el tronco de Navidad era... Un verdadero tronco que se quemaba en la chimenea para exprimir el calor compartido en el hogar. En el siglo XIX, los pasteleros tuvieron la idea de transformar este homenaje a la harmonía en bizcocho envuelto, una manera de evocar "el símbolo de un momento en el cual se reúnen". Hoy, el tronco de Navidad existe en múltiples aspectos, del más sofisticado elaborado por los más grandes chefs a la más modesta "casera" o ¡los innumerables troncos helados con sabor frutado y exótico! ¡El tronco de Navidad es "un clásico francés que nunca pasa de moda"!
  • los postres provenzales. Hay 13, como los trece invitados de la santa cena, el Cristo y los doce apóstoles de la tradición cristiana, los postres provenzales son una costumbre nacida como indica el nombre en Provenza. Según las tradiciones aldeanas y familiares, hay entre todos estos postres casi los mismos componentes: la pompe à huile (pan tipo brioche aromatizado con aceite de oliva y azahar), los nougats (turrones franceses), las figas secas, almendras, nueces, pasas, dátiles, limones confitados, y más.

 

 

Si eres goloso, ya deberías tener ganas de comer. Con o sin azúcar, ¡que disfrutes de las fiestas de fin de año!

 

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Publié le : 08/01/2026 à 19:17
Mis à jour le : 08/01/2026 à 19:18
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